Cohete – Removed

Cohete según la RAE:

  1. Artefacto que se mueve en el espacio por propulsión a chorro y que se puede emplear como arma de guerra o como instrumento de investigación científica.
  2. Fuego de artificio que consta de un canuto resistente cargado de pólvora y adherido al extremo de una varilla ligera. Encendida la mecha que va en la parte inferior del canuto, la reacción que producen los gases expulsados le imprime un rápido movimiento hacia la altura, donde estalla con fuerte estampido.

Removed según Cambridge dictionary:

  1. to take something or someone away from somewhere, or off something (eliminar algo de algún sitio)
  2. to make a negative feeling disappear: (hacer que un sentimiento negativo desaparezca)

Este fin de semana he aprendido una nueva acepción para la palabra “cohete” y seguramente nos va a acompañar ya toda la vida cuando entramos en un proceso de adopción. “Tienes un cohete” cuando de pronto un recuerdo negativo viene a tu cabeza provocado por algo que ves, oyes, hueles, sientes…y se te pone muy mal cuerpo. Si eres un adulto notas la piel de gallina, miedo, rabia y cabreo y si te apetece lo compartes con las persona que tengas cerca. Si se trata de un niño o una niña se les pondrá la piel de gallina, sentirán miedo, rabia y cabreo y su manera de compartirlo será con una rabieta, llantos, disgustos…y seguramente no sepan ni puedan compartirlo. Qué situación más dura y triste para ellos y qué difícil para nosotros.  La propia definición la inventó una niña cuando trataba de explicar lo que le había pasado y dijo ” ha sido como tener un cohete” , y es que es un “arma de guerra”.
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Conocer los orígenes 

Que tengan derecho los niños a conocer sus orírgenes, que intentemos formarnos para cuando llegue el día en que te digan “quiero conocer” , que sepamos que puede llegar, que hayamos leído quiénes eran …. no significa que sea fácil.

Este artículo de La Vanguardia trata el tema: 

http://www.lavanguardia.com/opinion/temas-de-debate/20140727/54412251071/mama-quiero-conocer-a-mi-mama.html

Entre lo difícil y lo dificilísimo

Entrada del blog “1 de cada 10” : http://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2015/02/23/la-habitacion-cerrada-o-el-largo-proceso-de-adopcion/

Porque a veces nos quejamos de lo difícil que lo tenemos pero hay otros que lo tienen mucho peor y …¿quién lo paga? los niños. Qué injusto.

“2 años son los que llevan Isaac y Hugo desde que iniciaron el proceso de adopción en Toledo. Papeles, cursos y miedo. “Al principio, sí tienes miedo de que no te den la idoneidad porque eres gay. Luego ves, que éste no es un problema y que no hay diferencia con otras parejas”, cuenta Hugo. Ellos son la única pareja gay en proceso de adopción en la provincia. Desde que se conocieron tenían claro que querían tener una familia y para ellos la opción era la adopción. “Habiendo niños en centros de acogida, para que recurrir a otras opciones como la gestación subrogada”.

Pensábamos que la adopción internacional podía ser más fácil, pero ningún país permite la adopción entre personas del mismo sexo. Por eso Isaac lo intentó de manera individual. “Pero a mí el nosotros me sale sólo. Era evidente que éramos dos. Y esa puerta se nos cerró”.

Empezamos el trámite de adopción dentro de Castilla La Mancha. Y éramos muy conscientes de que se necesitaba mucho tiempo, mucha paciencia y mucha disponibilidad.

De 0 a 5 años es el margen de edad que Isaac y Hugo se plantean para el niño o la niña que adopten. No descartan que sean hermanos. Y tampoco hay problema con su raza. Contemplan que tengan necesidades especiales, ya que son muy pocas las familias dispuestas a asumir una responsabilidad así. Para ellos el pequeño o la pequeña debe poder tener una vida independiente. “Primero, porque llega a un pueblo, segundo porque va a tener dos padres. Donde vivimos no hay familias como la nuestra. Así que será un peque muy mirado”, cuenta Hugo. Cualquier proceso de adopción puede prolongarse durante seis años, mientras que si los pequeños cuentan con necesidades especiales puede solucionarse en dos. El proceso de Isaac y Hugo está siendo más rápido.

10 días para casarse es el tiempo que les dio una funcionaria que les llamó un año después de haber presentado la solicitud. “La presentamos en julio de 2012, y nos recomendaron registrarnos como pareja de hecho. En dos días estábamos registrados”, relata Isaac. En julio de 2013 les llaman para decirles que en 10 días tienen que casarse, si no quieren perder la antigüedad en la lista de espera para la adopción. Según palabras de la funcionaria, “total, se espera tanto, que un año más os va a dar igual”. Pero, ¿quién puede casarse en 10 días? La solución fue ganar tiempo, no perdieron el año de espera, y seis meses después estaban casados como manda la ley castellana.

Lo peor de todo el proceso es que muchas veces dependerá de quién tienes enfrente para que el tema avance o se estanque. La información no siempre llega adecuadamente a las parejas que solicitan información no se sabe si porque no hay criterios claros o por la desidia de la persona que tienes enfrente.

La tortura es que te den la idoneidad, pasar por una batería de preguntas de todo tipo. Muchas de ellas sobre desde cuando sabían que eran gays, si se escondían, sobre cómo era la relación con la familia, …. Un mes de espera en el que los nervios matan, las dudas sobre si tendrás la idoneidad o no se multiplican por infinito y las propias inseguridades se agudizan.

2, 1, 0. “Durante el curso de preparación empezamos a tener entrevistas y nos plantearon diferentes supuestos. Nos hablaban continuamente de dos hermanos. Nos metieron mucha prisa con el papeleo. Todo tenía que estar preparado. La habitación montada de arriba abajo, incluso preparamos dos, porque no dejaban de hablarnos de dos hermanos. Pueden incluso abrir los armarios para valorar si tienes ropa preparada o no, aunque desconozcas quién va a llegar, ni su edad. Desde agosto lo teníamos todo listo para la llegada. Pero los dos hermanos pasaron a ser ‘un solo niño’. Después el silencio. No había niños. Vuelta a esperar”.

Detalle de la habitación del peque
Detalle de la habitación del peque

Un dormitorio cerrado y la desesperación es lo que queda. Isaac hace meses que no pasa a esa habitación vacía.

Cuántas adopciones, cuántos niños, cuántos años esperando, cuántos miedos, cuántos nervios, cuántas esperanzas. Preguntas sin respuestas y cifras que van más rápido de lo que corre el tiempo en un proceso de adopción.De los sentimientos no se habla. Y del tiempo de espera de los pequeños en centros de acogida de menores, menos todavía. Y ésta, sin duda, debería ser la cifra que más nos preocupara. La cifra y sus efectos en los menores.”

¿Hijos del corazón?

“Hija de mi corazón”, “hija de mi alma”, “hija mía”, “hijo de mis entrañas = sentrañas”… son expresiones que he escuchado desde pequeña en casa, de mi madre, claro, para referirse a nosotros sus hijos. Y mi madre sí me ha tenido en su tripa pero  también en su corazón.

Cualquier persona es hija del corazón de su madre, independientemente de la situación y del destino que tuvieran reservados para ambas, todos los hijos hemos pasado por el corazón de nuestras madres, es un proceso biológico que no puede dejar indiferente a ninguna madre. Desde que las adopciones son más visibles en nuestra sociedad y se ha demostrado que es mejor contar la verdad a los niños sobre su origen y explicar que no han estado en las tripas de sus madres, se dice que son Hijos del Corazón. En este caso supongo que del de su madre y del de su padre, porque puestos a no estar en la tripa, digo yo que estarán en el corazón de los dos.VIENDO LA TELE JPG

No sé si me gusta mucho este término porque pienso que a un niño de 2, 3 o 4 años, le da lo mismo que le cuenten que ha estado en la tripa o en el corazón de su mamá. Al fin y al cabo es una parte del cuerpo, un poco más arriba situado, y ni siquiera creo que se den cuenta de esta sutil diferencia. Me resulta un poco confuso. Yo no sé cómo lo iremos afrontando, espero que nos ayuden. Tenemos tiempo, aunque hoy concretamente 132 días menos. Continuar leyendo “¿Hijos del corazón?”

Cuando seamos tres en casa

Aunque ahora ya somos tres…no cuenta igual un perro, ¿no?

No puedo evitar mirar al futuro y echar a volar…me imagino situaciones reales que nos pasarán, ya cuando seamos tres. La última fue un poco surrealista; me imaginaba yo yendo al colegio a votar en las próximas elecciones europeas del 2018…para ese momento si que tendríamos que ser tres!! Esta vez llegamos al colegio electoral a las 19,59h y pensaba… “en las próximas tendremos que ser más organizados porque ya me dirás cómo vamos a correr por el colegio arrastrando a un pequeñajo o a una silla…”

Me imagino también sacando a pasear al perro, de vacaciones, de compras…me imagino el día a día  en los momentos más sencillos y habituales del día. Yo misma le doy después una vuelta a estas cosas y me parece que estoy perdiendo la cabeza! Supongo que ahora lo pienso más porque tenemos muy reciente la firma con la ECAI, según vayan pasando meses y meses me acostumbraré a no pensar tanto en “cuando seamos tres”.

¿Os pasa esto a vosotros? ¿es habitual proyectarse de esta forma? Imagen